Viva la victoria del stalinismo-hoxhaismo contra el maoísmo !




Documentos históricos

del movimiento mundial del marxismo-leninismo del camarada Enver Hoxha

en
América Latina

reeditado por la Comintern (SH)

el 12 de Septiembre 2010







DECLARACIÓN CONJUNTA DE LAS DELEGACIONES DE LOS PARTIDOS MARXISTA-LENINISTAS DE AMÉRICA LATINA PRESENTES EN EL VII CONGRESO

DEL PARTIDO DEL TRABAJO DE ALBANIA

Noviembre 1976




Las delegaciones de los Comités Centrales del Partido Comunista (marxista — leninista) de Argentina, del Partido Comunista de Bolivia (marxista—leninista), del Partido Comunista de Brasil, del Partido Comunista de Colombia (marxista — leninista), del Partido Comunista Revolucionario de Chile, del Partido Marxista — leninista del Ecuador, del Partido Comunista Revolucionario de Uruguay, que asistieron al VII Congreso del Partido del Trabajo de Albania, aprovecharon la oportunidad para realizar un Encuentro Fraternal en el cual se intercambiaron opiniones sobre los problemas de interés común. La reunión se realizó en un clima de gran fraternidad internacionalista y demostró el alto grado de madurez de los vínculos que unen a los Partidos marxista—leninistas de América Latina, basados en el marxismo—leninismo y fortalecidos en amplios intercambios bilaterales, regionales y multilaterales realizados en el pasado. Como resultado de esta reunión, los partidos marxista—leninistas arriba mencionados decidieron publicar la presente declaración conjunta que sintetiza los puntos de vista tratados.



1.

Unánimemente, las delegaciones participantes en el Encuentro expresaron su satisfacción por haber participado en el VII Congreso del Partido del Trabajo de Albania, que consideran de gran significación para el movimiento comunista marxista—leninista y revolucionario mundial. Los comunistas albaneses, hermanos por el mismo Ideal con los comunistas de todas las regiones del Globo, levantaron bien alto la bandera del Internacionalismo proletario y de la defensa intransigente del marxismo—leninismo, arma invencible de la clase obrera en su lucha por la liberación, por la revolución y por la edificación del socialismo.



2.

Las delegaciones de los Partidos marxista—leninistas de América Latina, coincidieron en la opinión de que este Encuentro se realiza en medio de una situación que, en general, es favorable a los pueblos y a sus luchas revolucionarias. Las dos superpotencias imperialistas, los Estados Unidos y la Unión Soviética, que en sus disputas desenfrenadas traman a diario nuevos complots contra la independencia de las naciones, preparan activamente una nueva guerra mundial. Son los principales enemigos de los pueblos. Estos, sin embargo, en todas partes se movilizan por la defensa de sus intereses vitales y por la emancipación nacional y social. Los pueblos comprenden cada vez mejor la política de dominio del mundo que practican las dos superpotencias, y les asestan repetidos y poderosos golpes. Las fuerzas progresistas se esfuerzan por forjar un amplio frente mundial que reúna a todos los que se oponen efectivamente al hegemonismo de las superpotencias y a sus preparativos de guerra. La lucha de liberación va dirigida contra las dos superpotencias imperialistas. Si bien es cierto que el enemigo principal varía de acuerdo a las distintas zonas del mundo; seria un gran error en estas circunstancias, descuidar la amenaza que representa la otra superpotencia, aliarse a una de ellas para combatir la otra. En los pueblos madura la correcta idea de que, frente a las amenazas bélicas de las dos superpotencias, se impone desarrollar, a niveles aún más elevados, la lucha revolucionaria de clases para oponerla al desencadenamiento de la guerra, debilitando la base de las fuerzas agresivas, o bien para transformar la guerra injusta, interimperlalista, en guerra justa, de liberación. China y Albania socialistas constituyen poderosos bastiones de la revolución mundial. Son sólidas y seguras bases de apoyo para el proletariado y los pueblos oprimidos del mundo.

La unidad de las fuerzas revolucionarias del mundo entero con los países verdaderamente socialistas, es una condición para el triunfo de la lucha por la Independencia nacional, por la democracia popular y por el socialismo. El fortalecimiento de la dictadura del proletariado en China y en Albania y el respaldo consecuente que estos países brindan al movimiento revolucionario mundial, son contribuciones internacionalistas que continúan las mejores tradiciones del período en que vivieron Lenin y Stalin.



3.

Las delegaciones de los Partidos marxista—leninistas de América Latina en el intercambio de informaciones, constataron una vez más que los pueblos de nuestro continente viven, en su gran mayoría, sometidos a regímenes dictatoriales, militares y fascistas. El terrorismo político y la supresión de las libertades se verifican en casi todos los países latinoamericanos. El asesinato de revolucionarios y la tortura de patriotas y demócratas son el método más usado por las fuerzas represivas, con el objetivo de sofocar las ansias liberadoras de los pueblos de América Latina. Estos regímenes sirven al capital imperialista que explota brutalmente a los trabajadores y saquean las riquezas de las naciones. Los trusts y monopolios y los sectores de las clases dominantes a ellos vinculados, utilizan estos regímenes militares para explotar brutalmente nuestros países y pueblos y arrancar beneficios extraordinarios, mientras empeoran día a día, las condiciones de vida de las grandes masas. Las conquistas de la clase obrera son liquidadas y sus organizaciones en muchos lugares se encuentran bajo el control policial o sujetas a la dirección de agentes patronales. El imperialismo norteamericano, apoyado en la oligarquía reaccionaria y particularmente, en las fuerzas armadas de nuestros países es el promotor y el sostén de regímenes tiránicos, antinacionales y anti—populares. Los yanquis consideran a América Latina su retaguardia y su área de dominación. Realizan grandes inversiones lucrativas. Explotan nuestras riquezas naturales. Interfieren descaradamente en la política interna. Controlan los aparatos de represión y ejercen decisiva influencia en las fuerzas armadas. Este imperialismo es el principal enemigo de los pueblos del continente. Nuestros partidos están convencidos que las naciones latinoamericanas no podrán liberarse sin golpear y derrotar a este imperialismo que, en nuestro continente, es particularmente rapaz y agresivo; y sin liquidar simultáneamente las fuerzas internas reaccionarias en que se apoya.



4 .

Las delegaciones de los Partidos marxista—leninistas, constataron también que el socialimperialismo ruso realiza una intensa actividad dirigida a conquistar posiciones económicas, políticas y estratégicas en esta parte del mundo. Ofrece pretendidas ayudas a los países latinoamericanos para camuflar sus objetivos hegemónicos y expoliadores. Tal como el imperialismo yanqui, los socialimperialistas se orientan cada vez más en el sentido de obtener apoyo de las fuerzas armadas reaccionarias del continente, a fin de crear condiciones que le permitan participar de la explotación de nuestros pueblos. Esto se observa en Argentina, Ecuador, Perú, Uruguay y otros países. Los socialimperialistas rusos no buscan ayudar a la liberación de los pueblos de América Latina. Lo que desean efectivamente es participar de la explotación de sus recursos y extender su área de influencia a nuestro continente. Su demagogia antiimperialista es una simple cortina de humo para esconder sus planes de dominación y explotación. Sus pretensiones chocan con los intereses de los Estados Unidos, que no pueden ceder en lo más mínimo sus posiciones hegemónicas en América Latina y utilizan todos los medios incluso la fuerza, para intentar preservarlas. Por otra parte, los pueblos latinoamericanos, en lucha contra el imperialismo yanqui, no permitirán que el social-imperialismo venga a frustrar la lucha de liberación nacional y ocupar el lugar de su competidor, los EE.UU.



5.

Las delegaciones presentes en el Encuentro destacaron la combatividad y el deseo de lucha de los pueblos latinoamericanos. A pesar de los duros golpes sufridos con la implantación de dictaduras pro—yanquis, no se someten a los opresores y han resistido heroicamente. Crece en todas partes el sentimiento de la libertad, de la independencia nacional y de la revolución liberadora. Nuestros pueblos odian al imperialismo norteamericano y a los regímenes fascistas y reaccionarios por él sostenidos. Odian, igualmente, a las camarillas militares vendepatria que se apoderaron del poder en diversos países y se transformaron en lacayos del capital extranjero y en gendarmes de las grandes masas populares. Golpeando a través de distintas formas de lucha —desde las simples protestas y las huelgas hasta la lucha armada— no dan tregua a la reacción y demuestran, en la acción combativa, gran coraje y heroísmo. La clase obrera, el campesinado y los estudiantes son las fuerzas más activas de la resistencia popular. Los partidos marxista—leninistas se van transformando en las fuerzas dirigentes del movimiento revolucionario nacional, democrático y popular. Ellos señalan el camino de la revolución, la lucha armada de masas y la amplia unidad de las fuerzas y corrientes progresistas, como el único capaz de conducir a los pueblos a la conquista de su verdadera emancipación. La lucha por la independencia nacional y contra las dos superpotencias, exige la unidad de todas las fuerzas susceptibles de ser unidas, pero solamente el proletariado y su partido marxista "leninista están en condiciones de dirigirla consecuentemente hasta la victoria. No hay duda, cualquiera que sean las viscicitudes a enfrentar, nuestros pueblos vencerán. ¡A ellos pertenece el futuro!



6.

Las delegaciones participantes en el Encuentro señalaron igualmente la actividad corrosiva, perniciosa y contrarrevolucionaria de los partidos revisionistas, los mal llamados "comunistas" en América Latina. En todas partes se esfuerzan por frenar la lucha de las masas, engañar a los trabajadores y servir a sus amos socialimperialistas. Bajo pretexto de que las acciones enérgicas de las masas irritan a los militares y provocan el aumento de la represión, se dedican a la vil tarea de silenciar la protesta y contener las luchas populares, respaldando así las medidas anti—nacionales, anti—democráticas y de superexplotación del pueblo, llevadas adelante, sistemáticamente, por los gobernantes reaccionarios. En varios países marchan del brazo con las dictaduras, que les conceden el derecho a la actividad política, negado a los trabajadores y a la mayoría del pueblo. Lanzan consignas contra los monopolios norteamericanos para engañar al pueblo y encubrir su real posición. Su aparente lucha contra el Imperialismo no apunta a lograr la liberación y la verdadera independencia nacional. Su verdadero objetivo es abrir el camino a la dominación soviética. Más que servidores de la burguesía, los partidos revisionistas de América Latina son hoy, agentes del socialimperialismo ruso, su quinta columna infiltrada en los movimientos patrióticos y populares. La conferencia realizada en La Habana en mayo de 1975, donde asistieron todos los partidos revisionistas del continente, ha sido un verdadero contubernio para traicionar a nuestros pueblos. Los revisionistas centran el blanco de su ataque en los marxista—leninistas, en los revolucionarios, en China y Albania socialistas. Pero ellos no tienen futuro, se encuentran en descomposición en toda América Latina, sus fuerzas declinan, sus adeptos disminuyen, su política sufre repetidos fracasos como en Chile, donde se demostró la farsa de su pretendida "vía pacifica". Los revisionistas serán inevitablemente derrotados por las fuerzas populares y revolucionarias latinoamericanas, encabezadas por los patidos marxista-leninistas. La bandera del marxismo—leninismo siempre ha salido victoriosa en los embates de clase contra el oportunismo, contra los agentes de la burguesía en el movimiento comunista y obrero.



7.

También en el encuentro se debatió sobre la importante cuestión de la solidaridad y la ayuda mutua. En las condiciones en que actúa el movimiento popular y revolucionario de América Latina, sujeto a feroz represión, se impone desarrollar la solidaridad internacional, con vistas a movilizar a la opinión pública en apoyo a la lucha de los pueblos contra las dictaduras, las fuerzas reaccionarias y el imperialismo norteamericano. Se subrayó que en distintos países se desarrolla, como forma más alta de la lucha popular, la lucha armada revolucionaria, destacándose la que lleva adelante en Colombia desde hace más de ocho años, el Ejército Popular de Liberación (E.P.L.), brazo armado del Partido Comunista de Colombia (m-l), que nuestros partidos apoyan decididamente.

La solidaridad internacional en favor de las victorias de la reacción ayuda a golpear a los enemigos comunes de los pueblos. La denuncia de las torturas y asesinatos de patriotas y demócratas, la protesta contra las acciones represivas a los movimientos populares contribuyen a aislar a los reaccionarios, a desenmascarar su política y, en ciertos casos, puede detener la mano de los esbirros y salvar la vida de revolucionarios y patriotas. Las delegaciones estuvieron de acuerdo en la necesidad de coordinar los diferentes movimientos de solidaridad, dándoles la máxima amplitud de manera que abarque las organizaciones y personalidades progresistas de los distintos países. En el momento actual asume Importancia particular la reclamación por la libertad inmediata del camarada Mario Echenique, Secretario Político del Partido Comunista Revolucionario del Uruguay, detenido en Buenos Aires, Argentina, de la heroína y patriota Margarita Báez, cruelmente torturada en Asunción, Paraguay; del viejo militante proletario brasileño, José Duarte, preso desde 1972; de los dirigentes mineros de Bolivia presos en su país y de los confinados en Chile; de los miles de presos democráticos y revolucionarios de Chile, Argentina y otros países del continente.



8.

Las delegaciones presentes rindieron sentido homenaje y expresaron profundo dolor por el fallecimiento del camarada Mao Tsetung, Presidente del Comité Central del Partido Comunista de China, líder indiscutido del pueblo chino, gran marxista—leninista y gran maestro del proletariado y de los pueblos oprimidos de todo el mundo. Bajo la sabia dirección del camarada Mao Tse-tung y del Partido Comunista de China, el proletariado y el pueblo chinos, llevaron adelante la guerra revolucionaria, conquistaron el poder e instauraron el socialimo en China. Así la China atrasada y dependiente se ha transformado en un moderno país socialista, retaguardia segura de la revolución mundial. También bajo la dirección del camarada Mao Tsetung, han resuelto correctamente el importante problema de cómo continuar la lucha de clases bajo la dictadura del proletariado, e impedir la restauración del capitalismo en China. El camarada Mao Tsetung alzó con firmeza las banderas del marxismo—leninismo y desató la lucha contra el revisionismo contemporáneo, contribuyendo así, decisivamente, a la reconstrucción del movimiento comunista marxista—leninista internacional. Su trayectoria de combatiente revolucionario y sus ideas, que han desarrollado el marxismo—leninismo, quedarán imborrablemente grabadas en el corazón y la mente de los pueblos y los comunistas del mundo entero.



9.

Las delegaciones de los Partidos marxista—leninistas de América Latina saludaron los exitosos resultados alcanzados por el VIl Congreso del P.T.A. El Informe presentado por el camarada Enver Hoxha, grande y probado marxista— leninista, destacado dirigente del pueblo albanés y de los pueblos de todo el mundo, es una contribución valiosísima a la clarificación de importantes y decisivas cuestiones de actualidad que preocupan a los revolucionarios de todos los continentes. Amplía la perspectiva a la lucha de los explotados y oprimidos y aviva sn sus corazones la llama de la confianza en la victoria de su causa. El caluroso llamado que hace en pro del fortalecimiento de la unidad del movimiento marxista—leninista internacional, despertó vivo interés en nuestras delegaciones.

Estamos seguros que las contribuciones del camarada Enver Hoxha serán muy apreciadas por nuestros partidos, que de ellas extraerán enseñanzas para fortalecer su acción revolucionaria. Los grandes éxitos obtenidos por Albania socialista muestran lo poderosas que son las ideas del marxismo—leninismo, y de todo lo que es capaz un partido que se basa en ellas. El ejemplo del Partido del Trabajo del Albania inspira a todos los combatientes de la revolución para llevar adelante, superando las dificultades, las banderas de la lucha por la democracia, la independencia nacional y el socialismo.

Nos alegra y nos llena de entusiasmo tener a nuestro lado al revolucionario proletario, eminente marxista—leninista, el camarada Enver Hoxha. Su confianza en el futuro, su profundidad teórica y visión política lo destacan como uno de los mayores revolucionarlos de nuestro tiempo.



10.

Al final de este encuentro fraternal, las delegaciones de los Partidos Marxista—leninistas de América Latina, expresaron su confianza plena en la completa victoria del marxismo—leninismo sobre el revisionismo contemporáneo, en el triunfo de la clase obrera de los pueblos revolucionarios sobre el imperialismo, el socialimperialismo, y la reacción mundial. Salimos de este encuentro aún más hermanados y fieles a los nobles ideales del internacionalismo proletario, aún más convencidos de la necesidad de trabajar por la unidad del movimiento comunista y obrero basado en los principios del marxismo leninismo.

Nuestros partidos comprometen todos sus esfuerzos para alcanzar este objetivo, firmemente unidos al Partido Comunista de China, al .Partido del Trabajo de Albania y al movimiento comunista marxista—leninista internacional.



Tirana, noviembre de 1976.



Delegación del Partido Comunista (m—l) de Argentina.

Delegación del Partido Comunista de Bolivia (m—l).

Delegación del Partido Comunista del Brasil.

Delegación del Partido Comunista de Colombia (m—l).

Delegación del Partido Comunista Revolucionario de Chile.

Delegación del Partido Comunista Marxista Leninista del Ecuador.

Delegación del Partido Comunista Revolucionario de Uruguay.