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CARTA CIRCULAR DEL CEIC
EL PARLAMENTARISMO Y LOS SOVIETS

 

1 de septiembre de 1919.

 

EXTRACTOS


¡Queridos camaradas!

La fase actual del movimiento se situado rápida y precisamente a la orden del dia la cuestión, entre otras, del parlamentarismo. En Francia, Inglaterra, Alemania, la lucha de clases crece tan sagaz, que todos los elementos revolucionarios se unen al movimiento comunista para fusionarse o coordinar sus actividades bajo las consignas del poder Soviético. Los grupos anarco sindicalistas y las agrupaciones que se hacen llamar solo anarquistas, se unen en una tendencia general. El CEIC le da la bienvenida más cordial…

Aquellos grupos y tendencias que siempre se han mantenido resueltos en contra de los métodos parlamentarios de lucha. Por otro lado aquellos elementos que en el PC han llegado desde los Partidos Socialistas y mas inclinados a distinguirse en la accion parlamentaria también (el Grupo de Loriot en Francia, el ASP de Norteamerica, el ILP de Gran Bretaña, etc.) todas aquellas tendencias, que podría a toda costa y tan rápidamente como sea posible estar unidas en el partido comunista, se le exige uniformidad en la táctica. La cuestión debe ser decidida por lo tanto sobre una base común, y el CEIC enviando esta carta circular, que es dedicada a esta especial cuestión, a todos los partidos hermanos.

En la actualidad el programa universal y unificado de la lucha por la dictadura del proletariado en la forma del poder soviético. La historia ha posada esta cuestión de tal manera que este acto de demarcación de la línea entre el proletariado revolucionario y los oportunistas, entre los comunistas y los social traidores de cada variedad. El asi llamado "Centro" (Kautsky en Alemania, Longuet en Francia, el ILP y algunos elementos del BSP en Inglaterra, Hillquit en Norteamerica) es, a pesar de todas las promesas, objetivamente una tendencia anti socialista, porque no puede y no quiere combatir por la dictadura del proletariado soviético. Por otro lado, aquellos grupos y partidos que han rechazado formalmente cualquier lucha política (por ejemplo, algunos grupos anarquistas) tienen, reconocimiento por parte del poder soviético, la disctadura del proletariado, de hecho renuncio a su carácter anti político anterior, porque han admitido la idea de la toma del poder por parte del proletariado, el poder que es necesario para suprimir la resistencia de la burguesía. De esta manera, repetimos, que un programa común ha sido fundado, el programa de la lucha por la dictadura del proletariado.

Las viejas divisiones del movimiento obrero internacional han llegado a ser claramente obsoleto. La guerra creo una nueva alienación. Muchos de los anarquistas o sindicalistas quienes rechazaron el parlamentarismo, se portaron solo tan traicionera y contemplativamente durante cinco años de guerra tanto los viejos lideres de la social democracia oficial, quienes tomaron el nombre de Marx en vano. Las fuerzas están siendo movilizadas a lo largo de una nueva línea, en un lugar aquellos de quienes están a favor de una revolución proletaria, de los soviets, de la dictadura del proletariado, de la accion de masas levantándose hasta la insurrección armada; por otro lado aquellos quienes están en contra de esto. Esta es la cuestión básica de nuestros días. Este es el criterio principal. Esta es la característica distinguida que señala la sociedad.

¿Cuál es la relación entre el reconocimiento de la idea del Soviet y el parlamentarismo? Aquí las dos cuestiones deben ser mantenidas bien separadas, lógicamente que no tienen nada en común uno con el otro: la cuestión del parlamentarismo como de una forma deseable del régimen político, y la cuestión del uso del parlamento para la finalidad de promover la revolución. Camaradas a menudo confunden estas dos cuestiones, y esta tuvo un efecto dañino al extremo en el conjunto de la lucha práctica. Trataremos con cada uno de estas cuestiones en cambiar y sacar todas las conclusiones necesarias.

¿Cuál es la forma de la dictadura del proletariado? Respondemos: El Soviet. Esto ha sido probado por parte de la experiencia rusa, que tuvo una significancia universal. ¿Puede el poder soviético ser reconciliado con el parlamentarismo? No, y de nuevo, no. Esto es absolutamente irreconciliable con el parlamentarismo como ahora existe, porque la máquina del parlamentarismo encarna al poder de la burguesía. Los diputados, las cámaras de diputados, sus periódicos, el sistema de coimas, conexiones secretas entre los diputados y los banqueros, la conexión con la maquinaria completa del estado burgués, todo esto es la cadena para el proletariado. Debe ser descalabrada. La máquina del estado burgués, consecuentemente los parlamentos burgueses, están hasta ser destruidos, disueltos, resquebrajados, y sobre sus ruinas un nuevo poder se organiza, el poder del proletariado en su conjunto, el de los "parlamentos obreros", esto es, de los Soviets. Solo los traidores al proletariado pueden engañar al obrero con la esperanza de una revolución social "pacifica" por medios de reformas parlamentarias. Tales personas son enemigos ardientes del proletariado, y deben ser combatidas ferozmente; sin conciliaciones con ellos puede ser permitida. Por lo tanto nuestro slogan para cada país burgués es: ¡Abajo con el parlamento! ¡Viva el poder soviético!

Pero la cuestión puede ser respondida: bien, rechacen el poder de los parlamentos burgueses; ¿porque no se organizan un parlamento nuevo y más democrático basado en el sufragio universal legítimo? Durante la revolución socialista tan aguda se instala que el proletariado debe actuar rápida y decisivamente, y no da a las clases enemigas en su campo de acción hasta su organización del poder. Estas necesidades se congregan solo por el soviets de obreros, soldados, marinos, campesinos, elegidos en las fábricas, en el campo, en las barracas de soldados. Esta es la menera en que se coloca la cuestión en la forma del poder del proletariado. Los gobiernos que deben ser derrocados: los reyes, presidentes, parlamentarios, el despacho de los diputados, las asambleas constituyentes, todas aquellas instituciones que se han pronunciado enemigos de clase y deben ser abolidas.

Pasemos a la segunda cuestión básica: ¿pueden los parlamentos burgueses ser usados aún más allá de la lucha de clases revolucionaria? Casi lógico, como hemos dicho, esta cuestión es verdaderamente separada antes de cualquiera. Podemos ayudar a abolir una organización por entera, para explotarlo. Nuestras clases enemigas también comprenden esto muy bien, y usan a los partidos de la socialdemocracia oficiales, los sindicatos, y otras organizaciones tales, con sus propios propósitos. Tomemos el ejemplo mas extremo. Los comunistas rusos, los bolcheviques, formasen parte de las elecciones a la Asamblea Constituyente. Acompañan a sus congresos. Pero llegan allí para permitir dispersar la Asamblea después de 24 horas y de que se establezca el poder de los soviets. El partido de los bolcheviques también tenía sus diputados en la Duma Zarista. ¿Hace que el significado que en ese periodo sean "reconocidos" en la Duma como una forma de organización estatal por lo menos tolerable o ideal? Esto podría sonar descabellado al hacer esa suposición. Envió sus delegados de modo que la Duma, de esta forma también, podría oponerse al aparato del poder zarista, y ayudar promoviendo la abolición de alguna Duma. No por nada ese gobierno zarista sentencio a los "parlamentarios" bolcheviques a la prisión por "sedición". Este fue su trabajo ilegal que los líderes bolcheviques fueron haciendo cuando usaron su "inmunidad" para reagrupar a las masas en una contraofensiva contra el zarismo.

¿Estamos a favor de mantener a los parlamentos de la burguesía "democrática" como una forma de la administración del estado? No, bajo ninguna circunstancia. Estamos a favor de los Soviets.

¿Pero si estamos a favor de usar aquellos parlamentos para nuestro trabajo comunista, mientras no nos fortalezcamos harto y los derroquemos? Si estamos a favor de ello, pero bajo una cadencia de condiciones.

Sabemos muy bien que en Francia, Norteamérica e Inglaterra, los obreros no han producido en sus filas más parlamentarias capaces de esta clase de hecho. En aquellos países, todavía hoy, hemos tenido parlamentarios traidores. Pero esto no prueba de que las incorrecciones en la táctica revolucionaria la que consideramos justa. Es solo el medio que no han tenido ningún partido revolucionario del proletariado ya sea que de traten de los Bolcheviques ni los Espartaquistas Alemanes. Cundo se tiene ese partido, cada uno puede ser muy diferente. En general se necesitan: (1) que el centro de gravedad de la lucha de clases sea por fuera del parlamento (las huelgas, insurrecciones, y cualesquiera otras formas de luchas de masas); (2) que la acción al interior del parlamento sea atada de pie junto con esta lucha; (3) que los diputados también hagan el trabajo ilegal; (4) que actuaran en las instrucciones del comité central y que se subordinen a ellos; (5) que en sus accionar descuidaran las formalidades parlamentarias (sin colisiones completamente temerosas con la mayoría burguesa, hablándose "fuera sus manos", etc.) tanto en cualquier momento dado a tomar parte en las elecciones, en la campaña electoral, depende de una candencia de circunstancias concretas que deben ser consideradas muy cuidadosamente en el país dado en el tiempo dado. Los bolcheviques rusos estuvieron a favor de boicotear las elecciones en la primer Duma imperial de 1906, y los mismos bolcheviques estuvieron favor a formar parte en las elecciones de la segunda Duma, cuando se disipo el aire de que el poder de la burguesía terrateniente en Rusia podría ser dominante en Rusia muchos años. Ante las elecciones de la Asamblea Nacional de Alemania en 1918 algunos Espartaquistas estuvieron a favor de participar, otros en contra de esta posición política. Pero su partido se mantuvo en unión con el partido comunista.

No podemos, en principio, renunciar la utilización del parlamento… debemos dejarnos de codear en la sala sobre esta cuestión.

Eso deseamos especialmente enfatizar que en todos los casos la cuestión sea realmente solucionada por fuera del parlamento, en las calles. Ahora que el velo se corre las huelgas y las insurrecciones son solo el método decisivo de la lucha entre el trabajo y el capital. Por lo tanto camaradas podrían principalmente concretar en la movilización de masas. Fundando el partido, formando sus propios grupos en los sindicatos y ganándose los sindicatos, organizando los soviets en el curso de la lucha, encabezando la lucha de masas, agitando entre las masas por la revolución, todo ello aparece en primer lugar; las formalidades de la democracia tanto las actividades del parlamento y la participación en la campaña electoral son meras actividades auxiliares, nada mas.

Si eso es asi, e indudablemente lo es, cuando es obvio que no se valoriza mientras se resquebraja sobre las diferencias de opinión en esta cuestión subsidiaria… por lo tanto llamamos de urgencia a todas las agrupaciones y las organizaciones quienes están combativamente por los soviets siguiendo su curso con la unidad extrema, aun si en esta cuestión no tienen ninguna experiencia.

Todos quienes estamos a favor de los Soviets y de la dictadura de proletariado se unirá rápidamente tanto como sea posible y formara una unificación al partido comunista.




 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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